El libro del Eclesiástico
Introducción:
Eclesiástico significa “libro de la Iglesia ”, no se conoce el
origen de este nombre pero se sabe que remontaba a Cipriano.[1]
Tal vez se deba al uso extendido de este libro entre los cristianos. Llamado
también Ben Sirá o Sirácida. Es el único libro del AT firmado por su autor:
Jesús, el hijo de Sirá (50,27). El Eclo se parece en sus sentencias a Job y al
Eclesiastés pero su mayor influencia es de los Proverbios.
Estudio literario
Géneros literarios
Mientras que en el libro de los Proverbios predomina el masal en forma de sentencias y consejos
breves e independientes en el libro del Eclesiástico es la excepción encontrar
proverbios aislados e independientes (3,28s). No obstante ello a veces se
encuentran pequeños grupos temáticamente diferentes unificados por la forma
negativa o afirmativa (CC 7-8). En Prov sólo hay estrofas grandes y pequeños
tratados en los capítulos 1-9 y en el Eclo predomina esta forma. Igual que en
Prov encontramos:
·
Formas valorativas: aceptación
o rechazo del Señor y por lo tanto aprobación o repudio del autor y de los
hombres en general (2,12-14).
·
Recursos estilísticos tales
como:
Ø “Más vale….que”…(10,27) son
muy frecuentes.
Ø “Dichoso el que…(14,1-2; 25,8-9) ; 26,1)
Ø “Antes de…(18,19-23)
Ø “Pregunta a” (19,13-17) o bien “Aclara …
Ø “Hay…(19,23-26)
·
Comparaciones y metáforas:
11,30; 43,18; 50,6-10
·
Proverbios numéricos:
25,7-11; 50,25-26
·
Preguntas retóricas (1,6;
2,10; 10,19; 31,27) Uso extendido en los Prov y en todos los que pasaron por
escuelas.
·
Poemas alfabéticos:
(51,13-29) conservado su originas en hebreo sólo en parte.
·
Himnos (42,15—43,33; 51,1-12)
que cantan las maravillas de la creación.
·
Discursos y pequeños
tratados: (1,1-21; 4,11; 24,1-34) Esta es la forma predominante en este libro.
Algo propio del libro del Eclesiástico son los llamados:
·
Retratos históricos (o
“encomios”): son la descripción de personajes del AT (CC 44-50). El Eclo los
llama: “elogio de los hombres de bien” (44,1). Van precedidos por un resumen de
títulos honoríficos y rasgos significativos según lo ve el autor (49,1-3). En
su selección de personajes se ve su clara preferencia por las figuras
sacerdotales o personas que tuvieron que ver con el culto de Israel, hasta
culminar con Simón, gran sacerdote de su tiempo. Los encomios buscan la
admiración de los lectores hacia los personajes y luego la imitación de sus
ejemplos.
Estructura:
Se puede dividir en tres secciones, cada una de ellas termina con
algún poema:
1—24 (24,1-34: Himno a la sabiduría en clave femenina)
25—43 (42,15—43,33: Himno de alabanza al Creador)
44—51 (51,13-30: Himno descriptivo de la búsqueda de la sabiduría
por parte de Ben Sira)
Estudio histórico:
En el ámbito de la
Palestina , se considera “período helenista” a la época
comprendida entre la ocupación de ese territorio por Alejandro Magno, en el año
332 a .C.,
y la proclamación de Augusto como emperador romano, en el año 27 a .C. Dicho período se
caracteriza por el predominio de la cultura griega, aunque su influencia sobre
el judaísmo había comenzado ya antes del siglo IV a.C. y prosiguió hasta la
época talmúdica, en los siglos III y IV d.C. Judaísmo y Helenismo eran dos
mundos culturales distintos. El helenismo constituía un fenómeno muy complejo
que incidía en todas las áreas de la vida (política, social, económica,
tecnológica, cultural y religiosa). Durante el tiempo en que se dio su influjo
las culturas del Medio Oriente y del judaísmo filtraron muchos elementos del
pensamiento griego, de modo tal que el judaísmo tendió al universalismo y puso al
descubierto las antiguas tensiones presentes en Israel: centralismo religioso
hegemónico en contra de la diversidad, separatismo en contra de la apertura a
culturas diferentes. El helenismo buscaba una civilización mundial “ecuménico”
que era su lema, en orden a construir la fraternidad universal o el mundo
unido. Se quería conjugar los mejores elementos de las culturas griegas y
oriental. Se promovieron los matrimonios mixtos, se fomentaron tendencias
sincretistas. Esta corriente cultural se difundió a través de las ciudades
llamadas polis conectadas entre sí.
Autor, lugar y fecha de
composición:
El Eclesiástico es el resultado del gran proceso de transformación
del judaísmo en el siglo III a.C. Confluyen muchas visiones adoptadas por
grupos diferentes y a veces antagónicos. Algunos de sus puntos se pueden
identificar con los saduceos pero también enseña doctrinas contrarias a ellos. Su autor parece conectado con el
“rabinismo” y se puede afirmar que era un sabio, verdadero maestro para sus
discípulos. La penetración del helenismo en el judaísmo palestinense se refleja
en este libro, pero Ben Sirá mantiene un helenismo moderado con cierta
acomodación intelectual pero siempre preocupado por los judíos que iban
demasiado lejos y los advierte de no caer en la apostasía. No obstante fue caratulado
como sospechoso de helenista lo cual lo dejará fuera del canon hebreo.
Ben Sirá escribe en el año 180 a .C. y se trata de una colección de sus
enseñanzas escritas muy probablemente en Jerusalén. Su traductor al griego
llama al autor “mi abuelo” en el prólogo. El original hebreo desapareció en el
mundo occidental por más de 15 siglos (desde san Jerónimo al 1900). El texto
original se conoció en hebreo pero no estaba muy difundido. En 1896 Salomón
Schecter descubrió un manuscrito hebreo medieval del Eclo conservado en un
almacén de libros bíblicos y litúrgicos usada en el Cairo.
Estudio teológico
Los temas del Eclo son muy variados y se podría decir que trata
todas las temáticas de la sabiduría. Es como una especie de enciclopedia
sapiencial de su tiempo y de los siglos precedentes. Refleja la sabiduría
tradicional pero actualizándola a las nuevas circunstancias históricas.
·
La sabiduría: 1,9; 24,3.9;
15,2; 4,11; 51,13-22. El Eclo es el primero en vincular la sabiduría con las
tradiciones de Israel (en esto está su mayor originalidad). Esto se ve en la
identificación entre Sabiduría y Torá. El Eclo quiere dejar claro que la Ley (Torá) es la verdadera
sabiduría que los infieles buscan en otro lado. Ver 24,1-29. Esto nos muestra
como el libro defiende el judaísmo y su argumento es que Israel tiene su propia
sabiduría y ésta es superior a la de los griegos.
·
El hombre: eje sobre el que
gira el mundo sapiencial, punto de partida de la observación, el sujeto que
habla, el que crea dichos, reflexiones, etc. Ser limitado, condición de un ser
creado. El Eclo usa antítesis: sensato – necio (29,12); justo – malvado; rico –
pobre; generosos – tacaño; mortal – inmortal; humilde – soberbio.
·
Vida en la sociedad, vida
familiar, la injusticia social, ámbito religioso, etc.
Tener en cuenta que los sabios mediante consejos, sentencias
buscan la manera de adaptar la vida humana al orden y equilibrio que observan
en la naturaleza, reflejo de la voluntad de Dios. Este es el modo peculiar que
caracteriza a la literatura sapiencial en contraposición a los historiadores y
profetas que cuentan la historia de su pueblo y reflexionan sobre ella o
examinan la relación de fidelidad – infidelidad a la Alianza.
Canonicidad del
Eclesiástico: Este libro no fue admitido en el
canon judío incluso cuando se lo citaba usando la fórmula “está escrito” que se
usa en relación a obras canónicas. Cuando se establecen los criterios de
canonicidad por parte de los dirigentes fariseos en la era cristiana (año 95
d.C.) se excluye al Eclo ya que se delimita la inspiración al período
comprendido entre Moisés y Esdras. Además algunos aspectos del libro parecían cercanos
al pensamiento saduceo más que al fariseo, y además fue caratulado como
helenista. Es así que formó parte de los libros canónicos del AT para los
católicos y para la mayoría de las iglesias ortodoxas. Igualmente su
canonicidad fue complicada. Mientras que estaba presente en la versión de los
LXX (lo cual le daba un cierto carácter sagrado) san Jerónimo no lo incluye en la Vulgata. San Agustín en cambio
considera a todos los libros de los LXX con la misma autoridad canónica.
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