El libro de los Proverbios
Introducción:
Toda cultura posee un tesoro de sabiduría popular y proverbial. Se
trata de reflexiones y de intuiciones ligadas a la naturaleza humana, a la vida
y al mundo. También nosotros estamos acostumbrados a usar proverbios y
refranes. El libro de los Proverbios es el mejor representante de la literatura
sapiencial de Israel ya que es el que mejor la expresa. Concentra la actividad
de la sabiduría de Israel durante varios siglos, así como el libro de los
Salmos concentra la poesía religiosa.
El proverbio es parcial (o facciosos), en general conservador,
moralizante y puede estar en contradicción con otros dichos por su naturaleza
sectorial (por ejemplo: 26,4-5) ahistórico porque registra y prevé
acontecimientos típicos que se reproducen constantemente en la existencia.
Estudio literario
Estructura del libro: El libro de los Proverbios es una colección de colecciones.
Observar como comienza con un título (1,1) que se repite en 10,1, en 22,17;
24,23 se habla de “sentencias de los sabios” y 25,1. Más aún no todo es
sabiduría israelita: 30,1 “Agur”; 31,1ss “Lemuel”.
Cada colección supone una larga historia de creadores de
proverbios, de transmisores, de colectores, etc.
El libro está compuesto por:
·
un núcleo más antiguo formado
por seis colecciones
Ø Las dos colecciones de Salomón: (10,1--22,16 y 25,1--29,27).
Ø Las dos colecciones “de los sabios” (22,12—24,34)
Ø Las dos colecciones “de Agur” (30,1-33) y la “de Lemuel” (31,1-9)
·
un marco más reciente
(considerado obra del editor)
Ø Cap 1-9 (recomendación de la sabiduría).
Ø Cap 31,10-31 (Poema alfabético de la mujer perfecta) que es el
epílogo).
Desde la época de Salomón
actuaron en Israel los sabios haciéndose más fecunda su tarea en el siglo VIII
a.C. Como vimos la parte más reciente del libro es el inicio y el final (1-9 y
31,10-31) que enmarcan a las seis colecciones más antiguas.
Forma estilística: El proverbio (en hebreo: mashal)[1]
adquiere una forma literaria propia en diferentes variedades. Los más simples
como las sentencias de sabiduría (verbos en indicativo). Los consejos (verbos
en imperativo) y los más complicados como son los proverbios numéricos y los
poemas alfabéticos. Domina el paralelismo en todas sus formas y está acompañado
de “asonancias fonéticas”[2].
Esto último facilita el aprendizaje mnemónico (lo cual complica la traducción a
otra lengua).
El masal[3]
– proverbio en sentido estricto presenta dos modelos principales:
1) el proverbio – acontecimiento. Destaca un hecho fácil de
comprobar (10,1)
2) el proverbio – causa. Da
un motivo (causa) a la declaración. Muestra una mayor madurez en el
razonamiento.
El tono general del proverbio no es apodíctico o imperativo sino
más bien pedagógico y parennético.
Tanto los consejos como las sentencias son bimembres, es decir
constan de dos líneas paralelas. El paralelismo puede estar acompañado o
sustituido por otros recursos estilísticos como:
·
Formas valorativas: muestran la
aprobación o el rechazo de una conducta: 15,9; 11,20; 16,5. Algunos proverbios
utilizan la forma:
v mas vale 16,8; 19,22; 27,5-6
v dichosos: 20,7; 28,14
·
Comparaciones: se comparan dos o más
términos por medio de la partícula: como 10,26;
19,12; 31,14; 26,1 etc.
·
Metáforas: se distinguen de la
comparación ya que se suprime la partícula como y el predicado se dice
directamente del sujeto en sentido figurado: 20,27; 20,2; 19,12; 11,22; 25,12.
·
Preguntas retóricas: se hace una
pregunta sabiendo su respuesta de antemano: 6,27-29; 30,4.
·
Escenas breves: generalmente
presentan actitudes dignas de reprensión de personas típicas de la sociedad: el
holgazán y la hormiga (6,6-11); el borracho (23,29); la adúltera y el joven
(7).
·
Numéricos: con el número dos, tres y
cuatro. Ej. (30,7; 30,15, 30,18-20; 30,21-23; 30,29-33.
·
Alfabéticos o acrósticos: poema de
veintidós líneas que comienza con las letras del alfabeto hebreo desde la Alef a la Tau.
Estudio histórico
El contexto histórico en que se sitúa la redacción y edición de
este libro es la dominación persa y luego griega con la lógica decepción que
produjo el exilio más los problemas propios del regreso a la tierra. No
obstante el judaísmo se había purificado y organizado con la ayuda de Esdras y
Nehemías. Los judíos tenían una semiautonomía
con el gobierno de los Sumos Sacerdotes, aunque se les impuso duros
tributos. La helenización comienza durante el imperio persa pero se hace más
profunda bajo Alejandro Magno en el siglo III. El pensamiento griego impregnó
todos los ambientes, en especial la diáspora. Se plantea entonces una cuestión:
la asimilación del helenismo o su rechazo.
En este contexto socio cultural el redactor que es un sabio
intenta afirmar la identidad nacional y cultural. Por ello recobra la tradición
sapiencial transmitiendo colecciones antiguas de proverbios y reinterpretando
la tradición a la nueva realidad (CC 1-9 y 31,10-31). Así también acepta
colecciones extranjeras (de Amenemope por ejemplo) pero les da su sello yavista
como es común en Israel (recordemos por ejemplo la transformación de las
fiestas agrícolas de Canaán en fiestas en honor a Yavé).
Autor y fecha de
composición
La obra es anónima y fue escrita en hebreo. Respecto a los
distintos autores de las colecciones sabemos que en el caso de las dos
colecciones de Salomón son atribuidas a este rey y que son uno de los tantos
casos de pseudonimia. Es posible que algunos estratos inferiores de la
colección de Salomón lleguen a los tiempos de este rey.
Las colecciones de Salomón son preexílicas pero la redacción final
/ edición del libro se puede ubicar entre el siglo V y el III a.C. Es anterior
al libro del Eclesiástico ya que éste en 47,17 parece apoyarse en Pr 1,6.
Estudio teológico
La finalidad de este libro es la enseñanza (1,2-6). Atender a los
verbos en infinitivo.
Temas del libro:
v La sabiduría: 8,17-21; 8,22-31; 8,32-36. Personificación de la
sabiduría: 8,1-11; 9,1-6.[4]
v Aspectos de la vida personal: 4,20-27; 4,10-13; 26,16; 19,15;
prudencia en el hablar: 15,25; 21,23; 10,19; 11,13ª.
v La justicia: 12,17; 16,8; 11,18ª.19ª.
v Actitud ante la riqueza y la pobreza (tener en cuenta el valor positivo
de la pobreza) 18,11; 11,28; 10,2; 21,6; 29,22. El juicio positivo sobre la
pobreza no existe en Proverbios, más bien vemos una actitud favorable al pobre
en determinadas circunstancias (12,9; 17,1; 15,16; 16,8; 14,21; 30,7-9)
v La vida familiar: consejos paternos (3,27; 4,1-7; 6,24-29; 7,1ss).
Era muy fuerte la autoridad paterna por ello la educación era muy rígida
(23,13).
v La vida en sociedad: notar el uso de antítesis que indican
totalidad: cielo – tierra (universo). Sensato – necio (las más usadas) 10,1;
12,15. No se indica un juicio de valor, sólo actitudes acertadas o no cuyas
consecuencias serán positivas o negativas. En la práctica faltará poco para
equiparar: al sensato con el honrado y al necio con el malvado. Las antítesis
no dan lugar a conductas ambiguas o neutrales. Se trata de una visión muy
simple de la realidad por falta de matices, pero el contenido de Proverbios es
irrefutable. En la moral cristiana existen matices entre lo bueno y lo malo.
Otras antítesis: pobre – rico (28,6; 22,2; 13,7)
v Injusticias sociales: 18,5; 17,23; 24,23ss
v La amistad: 27,10; 18,24; 17,17
v Los reyes: 29,4; 20,28; 16,12; 25,5
v Ámbito religioso: Dios creador: 20,12; 17,5; todo lo ve: 5,21;
15,3; 24,12; 15,11; protector: 3,26; 18,10.
v Temor del Señor: es la expresión de una forma de piedad muy común
en Israel. Temor es sinónimo de reverencia y respeto. Es reconocer el
señorío y la soberanía de Dios: 14,2;
9,10; 14,27; 15,16.
v La teoría de la retribución: este libro es fiel a la enseñanza de
la tradición. Su horizonte no va más allá de la muerte. Por ello la retribución
debe realizarse durante la vida: 12,7; 11,21; 12,21; 14,11.19; 17,13, etc. La
dura realidad no impacta aún en este libro en sus afirmaciones y en su
convicción.
El libro de los Proverbios y el Nuevo Testamento
Ninguno de los libros que componen el NT es estrictamente hablando
de tipo sapiencial, es decir no nos ofrece por ejemplo una colección de
sentencias semejantes al Libro de los Proverbios, de la Sabiduría , etc. Sin
embargo la Iglesia
primitiva nacida del judaísmo convivió durante un tiempo con él, en medio de la
sabiduría popular y su transmisión estaba muy viva.
El libro de los Proverbios es citado 14 veces en el NT (Pr 3,33-34
en St 4,6; Pr 3,11 en Hb 12,5-6) y unas
20 veces se alude a él (Pr 11,18 en Ga 6,8; Pr 12,20 en Mt 5,9). Si bien todas
sus enseñanzas son superadas por la enseñanza de Jesús, Sabiduría de Dios, es
útil y edificante su lectura que nos pone en contacto con el pensamiento de los
sabios de Israel.
[1] En las dos grandes colecciones se ve el masal en su forma primitiva con breves sentencias, luego se hace
más extensa en el prólogo y en el epílogo.
[2] “Asonancia”: (sinónimo: Consonancia) correspondencia de un sonido
con otro.
[3] Término hebreo
que abarca una variedad de acepciones: parábolas, canto, oráculo poético,
alegoría, aforismo, etc.
[4] En estos textos la sabiduría aparece personificada con rasgos de
profetisa que pregona por las calles y plazas e invita a aceptar su enseñanza o
su llamado a la conversión y a la
Alianza.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario